Nada escapa cuando no hay fisuras
si hoy no comprendo el porqué de tanto
si no puedo frenar el tiempo
y mi memoria -perezosa, cannábica- no llega a revivir lo sucedido.
Si el nudo en la garganta es prueba de mis arrepentimientos
sólo me queda abrazarme y abrazar la idea de que nada se pierde.
Ni mis aciertos -no fueron pocos- 
ni mis errores -fueron muchos-.
Ahora que lo artificial no me mueve
que no me conmueve el sacrificio por obtener riqueza
que dudo de la búsqueda espiritual individual.
Que busco los hilos del tiempo, su red, en lo que sucede,
que veo paralelismos en la historia -a la que le dedico gran parte de mi vida-
que quiero descifrar(me), intuir, vivir con cada parte de mi ser (...)

Marcas a fuego, fuego lento. Sé que nos dimos herramientas
pero eso no es consuelo cuando todo termina, sólo saber que fuimos felices.
Fuimos y ojalá exista la eternidad. 

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