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 ¿Cuántos duelos contarán mis penas? ¿Cuántas formas tomará el dolor? No es una queja, mucho menos un reproche. Sólo la búsqueda de claridad en esta niebla que atravieso -como nadando- Me veo en sueños, caminando en la confusión, queriendo estar liviano. Sin embargo, cargo con una gran espalda. ¿El tiempo que apila mis recuerdos tiene la capacidad de aliviar el dolor? ¿O más bien todos cargamos con nuestro dolor a cuestas sin más que hacer que andar, andar, andar?
Se cierran ciclos... de nueve años, dicen, de treinta, otros. Hace unos meses, bajo la Luna llena, un amigo me dijo que hay que estar en calma, no precipitarse. Le hice caso, ya que por dentro estaba convulsionado, a punto de dar giros drásticos.  Respiro otra etapa, chau Dragón, chau Serpiente, ahora Caballos galopan sobre el verde, beben del río, juegan. La lealtad, mostrar el alma a quienes quiero acompañar y que me acompañen. Cambio de ciclo, no guardarme nada, forzar el límite. 
Ceniza. Lo auténtico está en poner el cuerpo. Ceniza. Arde el recuerdo, se fuga. Mis pensamientos también escapan, invisibles, inmateriales, en todos y en ninguna parte, eternamente y nunca más. Limbo temporal. El viaje, el invento, el espíritu.
Sociedad del control y el consumo Ahora resulta que adoro al más vil y cruel de los dioses: La Naturaleza. 
La pasión, evasiva. La costumbre, asesina. La naturaleza y el tiempo dos clavos en mis manos. Quemo y me voy. Ilusión, vana. Mi ego, mi orgullo, mí ergo mí. Me intuyo, rehúyo, exteriorizo, poseo, deseo, orgasmo. Desaparición. 
Intentando descifrar qué es la vida -suponiendo que hay una respuesta válida- resulta que hay que negociar entre las pulsiones, entre Eros y Tánatos, entre lo reprimido y lo que sale. Repeticiones y lo que duele, hasta que el dolor es consciente. Entre la contemplación y el éxtasis, yo quiero desposeer. 
Que afortunado El amor se posa sobre mí a pesar de mi racionalidad y la mercantilización del tiempo. Siento el calor la temperatura de la emoción Porque el amor puede ser de todo hasta indefinible pero frio, jamás de ninguna manera. Si se enfría es otra cosa pudo haber sido amor pero ya no lo es.