A veces pienso que hubiera sido mejor no haber conocido a algunas personas, pero me doy cuenta de que les debo mucho, sin ellos hoy no sabría lo que no quiero en mi vida.
¿Cuántos duelos contarán mis penas? ¿Cuántas formas tomará el dolor? No es una queja, mucho menos un reproche. Sólo la búsqueda de claridad en esta niebla que atravieso como si nadase, teniendo que controlar la respiración. ¿El tiempo que apila mis recuerdos tiene la capacidad de aliviar el dolor? ¿O más bien todos cargamos con nuestras penas a cuestas sin más que hacer que andar, andar, andar?
Comentarios
Publicar un comentario