La política de hoy, la sociedad de hoy, ya me hartó. No sé que hacemos tan pasivos, tan tranquilos caminando hacia la muerte siendo sólo un impuesto, sólo una ficha más. No somos nada, no hacemos nada. Todo depende de quien te parió.
¿Cuántos duelos contarán mis penas? ¿Cuántas formas tomará el dolor? No es una queja, mucho menos un reproche. Sólo la búsqueda de claridad en esta niebla que atravieso como si nadase, teniendo que controlar la respiración. ¿El tiempo que apila mis recuerdos tiene la capacidad de aliviar el dolor? ¿O más bien todos cargamos con nuestras penas a cuestas sin más que hacer que andar, andar, andar?
Comentarios
Publicar un comentario