La calidez en el cuerpo
La añoranza de la cotidianidad
Los gestos que puedo seguir viendo
En tu rostro, a pesar del tiempo,
Y nuestras contradicciones.
Otoño, otra vez. Pasaron cuatro desde que nos conocimos. En este yo no te quería ver sufrir por mí, pero pasó. Vos decís que no querés ver cómo el fuego se apaga. Yo creo en la metamorfosis, la transformación, aunque no sé si eso es prueba de mi valor o la falta del mismo. Otoño, su sol tibio, sus colores, la tierra exigiendo lo que le pertenece. Nosotros separándonos. Perdiendo contra el tiempo mientras las puertas se cierran frente a mis ojos, frente a mis lágrimas.
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