Pensar es tanto una virtud como un padecimiento. Pensar es salud en la enfermedad. Pensar es estar encadenado volando por el cielo nocturno. Pensar es algo que nunca debemos dejar de hacer, pero cuando menos lo hacemos nos sentimos mejor. Pensar es construirnos y autodestruirnos a la vez. Pensar es tener ganas de vivir y estar muerto. Pensar es nuestra salvación y perdición. Pensar no nos lleva muy lejos, pero nos hace viajar que es mejor que estar quieto.
Fragmentos.
Lo que no se dice, duele. Lo que nunca se va a poder decir, además, arde. Quema, como el frío más hostil. No quiere, ni deja querer, porque sangra. Aunque me disperse, y la rueda de la fortuna gire, -Su naturaleza es cambiar, como la del tiempo es pasar- saberme afortunado, si lo creo, si mis ojos ven el pedazo de cielo que tengo enfrente, la magia y el hogar.
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