Las reglas son inútiles, por lo menos para mi, siempre que pude las rompí, y lo voy a seguir haciendo, no quiero que nadie me diga que tengo que hacer, no quiero que nadie me diga que esta bien o que esta mal, yo se lo que soy y se lo que hago y también se que no soy menos que nadie. Las reglas están echas para la gente que deja que la boludeen, y no me coincidero una de esas personas.
Otoño, otra vez. Pasaron cuatro desde que nos conocimos. En este yo no te quería ver sufrir por mí, pero pasó. Vos decís que no querés ver cómo el fuego se apaga. Yo creo en la metamorfosis, la transformación, aunque no sé si eso es prueba de mi valor o la falta del mismo. Otoño, su sol tibio, sus colores, la tierra exigiendo lo que le pertenece. Nosotros separándonos. Perdiendo contra el tiempo mientras las puertas se cierran frente a mis ojos, frente a mis lágrimas.
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