Las reglas son inútiles, por lo menos para mi, siempre que pude las rompí, y lo voy a seguir haciendo, no quiero que nadie me diga que tengo que hacer, no quiero que nadie me diga que esta bien o que esta mal, yo se lo que soy y se lo que hago y también se que no soy menos que nadie. Las reglas están echas para la gente que deja que la boludeen, y no me coincidero una de esas personas.
Fragmentos.
Lo que no se dice, duele. Lo que nunca se va a poder decir, además, arde. Quema, como el frío más hostil. No quiere, ni deja querer, porque sangra. Aunque me disperse, y la rueda de la fortuna gire, -Su naturaleza es cambiar, como la del tiempo es pasar- saberme afortunado, si lo creo, si mis ojos ven el pedazo de cielo que tengo enfrente, la magia y el hogar.
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